
Una de las cuentas pendientes de este nuestro querido Municipio de Cieza era ascender al Picarcho. Con las buenas referencias de Félix Gómez, sabíamos que no era simplemente ir a dar un paseo, sino que requeriríamos de dos cosas, material de escalada y un alma caritativa que se adentrara en el precioso mundo de la escalada clásica, por suerte para nosotros, Manolo Dato reservó un hueco en su agenda para pasar una maravillosa mañana que inauguraba el comienzo de las excursiones de Otoño.
Unos, Guapo, pensaban que nos estamparíamos en la base de la cima desde el glacid de Cieza, vamos que que quería aparcar en la misma Cueva de los Encantados, pero un liante, el cronista, decidió alargar la cosa al borde del purazo conyugal, aunque finalmente la excursión cumplió, por los pelos, el horario previsto.
Dejamos el coche en el cortijo de la venta del Puerto y nos decidimos a subir una tachuela agradecida que nos regala su Pilón, el Cabezo del Puerto; desde su cima se observa ya la silueta curiosa del Picarcho que asoma a lo lejos. Decidimos entonces bajar por un barranco con bastante pendiente que nos lleva al Collado de las Ventanas, para variar, los tiros siguen estropeando nuestras excursiones de los domingos, y una manada de jabalíes, asustada del estruendo humano, huye entre espartos a pocos metros bajo nuestros pies.
Una vez en el citado collado, emprendemos una sucesión de hitos de piedras que parecen marcar el camino, probablemente marquen los límites provinciales entre Murcia y Albacete.
Finalmente, ascendemos un gran cerro por una canal de su derecha para ganar altura y ver, en toda su magestuosidad el objetivo de la Jornada, El Picarcho.
El ansia puede a Jose Manuel que se adelanta nervioso para ver hasta que punto tenemos que usar las manos, no le queda otra que esperarnos, rodeamos ligeramente el Picarcho por su izquierda para afrontar la subida por la cara Norte.
Evidentemente la trepada final no está equipada, Manolo coloca un Clavo abajo para asegurar al asegurador y comienza a equipar los escasos 30m de vía; dos friends y una cinta en un cuerno de roca son suficientes para llegar a una cinta que algún compañero dejó suponemos para rapelar en la bajada.
En fin, Manolo hace cima y Jose Manuel comienza con su andadura, supliendo la técnica con ilusión pasa sin problemas un único paso de III+ que con las botas se hace de rogar. Para terminar, sube el cronista para dar la orden de abrir los bocadillos de atún en una cima deseada y con unas vistas maravillosas.
Para bajar, Manolo refuerza la cinta existente con un anillo de cordino y un maillón desde el cual rapelamos hasta la base, deshacemos el camino en busca de una cámara digital que decidió salir de un bolsillo para descansar sus últimos días encima de una atocha de esparto. Avisamos a los compañeros del Club Montañero de Murcia que realizarán la excursión en Noviembre, que si la encuentran, le den una alegría a Manolo.
Con el tiempo justo llegamos al coche con la cima, sin cámara y con la sensación de haber disfrutado de otro día de montaña haciendo honor a nuestras cumbres más queridas.
Un saludo a todos, y gracias a Manolo y Guapo por una mañana tan estupenda.













Buena crónica migueli para una buena mañana de monte… lástima por lo de la cámara… a ver si la gente del CMM la encuentra… es una cima que tengo pendiente pero no pude acompañaros, no se puede estar en todos sitios
Mi GUal precioso report y mejor día ue echamos alli los tres!!!! ya tienes el “Cieza top virgen” jajaja un abrazo fuerte